Regla del 4%. ¿Cuánto dinero necesito para la jubilación?

regla del 4 por ciento

La regla del 4% se usa como referencia para determinar el dinero que debería tenerse al llegar a la jubilación.
A continuación te cuento qué es, lo que dice la teoría y cual es mi opinión al respecto.

 

¿Qué es la regla del 4%?

Es una regla que nos dice cuánto dinero de nuestros ahorros podemos sacar tras jubilarnos para que éste no se nos acabe.

Como habrás podido imaginar la tasa de retiro que propone será del 4% anual.

En inglés esta regla se conoce también como Safe Withdrawal Rate (SWR), que se traduce literalmente como Tasa de Retiro Seguro.

 

¿Por qué no se gastará el dinero con la regla del 4%?

Preguntarse por qué no se acabará el dinero es de lo más oportuno.

A fin de cuentas es obvio que si uno gasta y gasta, sea lo que sea, cada vez habrá menos…

¡Y así hasta llegar a cero!

Además no sólo influye el gasto. Ya hemos hablado en otras ocasiones de cómo la inflación erosiona el poder adquisitivo de nuestro dinero.

Pues bien, esta regla estima que sacando un $% más la inflación no se nos acabará el dinero.

Esto es así porque estima que nuestro capital rendirá año a año por encima de lo que gastemos y se devalúe.

Te lo explico muy brevemente con un ejemplo:

Tenemos un capital X del cual sacamos un 4%.

Ese año la inflación es del 3%.

Obtenemos una rentabilidad del 7%.

Como puedes ver es un 7% que perdemos y otro 7% que ganamos. Nos quedamos igual.

Literalmente las gallinas que entran por las que salen?

 

¿Por qué un 4% y no otro porcentaje?

El porcentaje se concretó en base a las investigaciones conocidas como Trinity Study. Nombre que recibe por ser un trabajo realizado por tres profesores de la Universidad Trinity en Estados Unidos.

Cabe señalar que no ha sido la única investigación, pues ha habido otros estudios posteriores.

Retomando el hilo…

Se determina que la tasa de retiro ha de ser del 4% en base a la rentabilidad de las rentas fija y variable, así como la inflación histórica, obviamente de los Estados Unidos.

Esta referencia continua a los USA es no sólo por ser la economía más fuerte y de la que más datos se tienen, sino también por ser allí dónde se realizó el estudio.

 

¿Cómo hay que hacer la retirada de dinero?

Lo mejor es explicarlo con un ejemplo:

Empezaríamos con un 4%.

Vamos a imaginar que tu capital ahorrado es de 250.000 €, de modo que ese año retirarías 10.000 € (que es un 4% del total).

Ese año la inflación es del 2%, de modo que al año siguiente retiraríamos 10.000 € + 2%, es decir, 10.200 €.

 

¿Qué asunciones e inconvenientes tiene este modelo?

El modelo se fundamenta en un estudio estadístico a partir de cuyos datos y conclusiones realiza una serie de asunciones que proyecta en el futuro.

La cuestión es que aparecen tantos inconvenientes como asunciones, ya que éstas se pueden dar… O no.

Vamos a enumerarlas:

El modelo vaticina una serie de rentabilidades futuras en base a rentabilidades pasadas.

Si la rentabilidad futura es mayor de lo esperado la regla del 4% funcionará a las mil maravillas, pues nuestro capital no sólo no se gastará sino que aumentará.

Inversamente si la rentabilidad es menor de manera sostenida… Se nos complicaría la cosa.

Este problema de la estimación nos lo volvemos a encontrar con la inflación. Mismo problema, mismas implicaciones.

Otra asunción que va de la mano de la mano de las dos citadas es que el estudio se realizó en base al mercado y economía americanas. Así pues si no hay garantía de acertar con las estimaciones en EE.UU. no digamos ya en otros países.

En cuanto al cálculo de las rentabilidades nos encontramos también con el hecho de que los cálculos son brutos. No consideran aspectos como el pago de impuestos o las comisiones del broker.

Por otro lado cabe la posibilidad de que tras jubilarnos sigamos teniendo ingresos. De hecho en España, al menos por el momento, es lo habitual. Si uno se vale con su pensión en todo o en parte es factible que no tenga que recurrir a los ahorros o si lo hace sea en un porcentaje muy inferior al 4% anual.

Un último aspecto es que el estudio hace un desarrollo más o menos lineal. Quiero decir, no contempla que una persona tal vez no tenga un comportamiento idéntico con independencia del contexto.

Es decir, si un año es malo podría optar por intentar recortar gastos y así sacar menos del 4%.

Esta observación la hago no obstante con la boca pequeña, pues cuando entra en juego el arbitrio personal tal vez a veces sea para bien, pero también otras tal vez lo sea para mal…

 

¿Es aplicable la regla del 4% para la libertad financiera temprana?

Rotundamente no.

Es más, una máxima en el mundo de la inversión es coger todo este tipo de cálculos y estimaciones o proyecciones en el tiempo con un carácter meramente orientativo.

En consecuencia si el estudio puede resultar impreciso en función de cuánto vive una persona tras jubilarse, no digamos ya para un retiro temprano.

Veremos en cualquier caso como hacer las correspondientes adaptaciones en el siguiente apartado, el de los cálculso.

Retomando el hilo en lo que a la jubilación se refiere, si una persona tras jubilarse vive sólo 5 años va a ser difícil que el estudio le falle.

Si vive 15 años, influirá mucho la rentabilidad. Por ejemplo un periodo de crisis severo podría tener consecuencias fatales.

Como vemos, cuánto más tiempo, más incertidumbre.

Si el propósito es retirarse a los 45 y vivir hasta los 100 creo que a cualquiera le puede resultar aventurado decir que la regla del 4% es fiable al 100%.

 

¿Cómo calculo el dinero que me convendría ahorrar para la jubilación?

Para calcular cuanto dinero necesito para la jubilación conviene centrarse en los aspectos sobre los que más control tenemos, que son:

  • Cantidad de dinero que podemos ahorrar
  • Tasa de retiro que queremos imponer

La cantidad de dinero que nos gustaría poder gastar cada año y el número de años que supongamos vamos a vivir determinará cuánto debemos ahorrar.

Si una vez hechas las cuentas nuestra capacidad de ahorro no es suficiente nos tocará replantearnos todo de nuevo.

Recuerda en cualquier caso que todas estas cuentas son ESTIMACIONES:

¿Cuánto dinero necesitaré para cubrir mis gastos?

Esto es algo muy personal. Para algunos 10.000 € al año serán suficientes para vivir conforme a sus necesidades sin problema. Otros considerarán imposible mantener su nivel de vida con menos de 30.000 € anuales.

Vamos a imaginar que consideras que necesitas 15.000 € al año para cubrir tus gastos (estos gastos incluyen ya el pago de impuestos por el dinero retirado).

¿Cuántos años consideramos que vamos a vivir?

¡Vaya preguntita!

Imaginemos un supuesto de jubilación a los 65 años. Si uno considera que va a vivir 90 años tendrá que hacer los cálculos para 25 años, si piensa que vivirá hasta los 95 serían 30 años, etc.

En función de estos años obtendremos una tasa de retiro,

que calcularemos dividendo 1 entre el número de años.

1/25 años = 4,00%

1/30 años = 3,33%

¿Comprendido por qué hacemos esto?

De esta manera sabemos el número de veces (años) que podemos repetir la operación. Es decir, si yo retiro un 4% cada año voy a poder hacerlo 25 años hasta que el dinero se agote.

Y según lo calculado…

¿Cuánto capital necesito para cubrir mis necesidades?

Tan sencillo como multiplicar el dinero que necesitamos al año por el número de años que queremos hacerlo.

Cuanto más queramos gastar anualmente o más años estimemos que vamos a vivir, lógicamente, más dinero necesitaremos ahorrar. Así pues:

  • Si vamos a necesitar 15.000 € al año y creemos que viviremos 25 años necesitaremos:

15.000 € * 25 = 375.000 €

  • Si vamos a necesitar 15.000 € al año y creemos que viviremos 30 años necesitaremos:

15.000 € * 30 = 450.000 €

Hasta aquí hemos estimado cómo se liquidaría nuestro capital en función de las retiradas. Es decir, nos hemos centrado en como se iría gastando.

El propósito de este método no es liquidar los ahorros, sino poder vivir de ellos y que sigan estando ahí a pesar de ir gastando.

Nos queda por tanto ajustarnos a la inflación año a año y después obtener una rentabilidad para no perder nuestro capital.

¿Cómo ajusto el importe a retirar año a año con la inflación?

Tan simple como sumar la inflación del año anterior. Vamos a verlo con el ejemplo de los 15.000 € anuales.

Habíamos estimado que necesitábamos 15.000 € al año para cubrir nuestros gastos. Luego eso es lo que retiramos.

Ese año imaginamos que la inflación es del 2%. En consecuencia al año próximo tendremos que sacar ese porcentaje de más:

15.000 € * (1 + 2%) = 15.000 € + 300 € = 15.300 €

Si el siguiente año la inflación es del 2,5% volveremos a repetir las cuentas pero actualizando los importes:

15.300 € * (1 + 2,5%) = 15.300 € + 382,50 € = 15682,50 €

Y así sucesivamente con cada año.

¿Cómo estimo la rentabilidad que he de obtener cada año para no perder dinero?

Como apuntábamos al inicio del artículo la rentabilidad mínima para no perder capital vendrá determinada por la suma de nuestra tasa de retiro y la inflación.

En nuestro ejemplo sería una rentabilidad del 6% (4% + 2%) el primer año, del 6,5% (4% + 2,5%) el segundo y así sucesivamente.

Si obtuviéramos mayor rentabilidad ganaríamos capital y si no… Lo perderíamos. Por eso es más conveniente, bajo mi punto de vista, retirar el capital en función de nuestras necesidades ajustadas a la inflación, que no un 4% de manera sistemática.

En cualquier caso si quieres hacer tus cálculos puedes hacerlo con esta calculadora.

 

¿La regla del 4% es una regla infalible?

Ni mucho menos. Aunque esta respuesta ya la habrás imaginado con todo lo que te llevo contado. Recuerda que se basa en estimaciones.

Para intentar garantizar el éxito (o sea, que no se nos acabe el dinero) convendría:

  • Ser muy consciente de que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Si tuviéramos unos buenos años en nuestra cartera ésta podría crecer significativamente. Igualmente pero al contrario una sucesión de malas rentabilidades podrían llegar a tirar por tierra nuestro plan.
  • Cuanto más dinero necesitemos o más años queremos vivir de los ahorros más dinero necesitaremos acumular, cosa lógica y evidente que hemos comprobado anteriormente en los cálculos. Así pues la regla del 4% parece ser una estrategia válida para jubilaciones estándar (a partir de 65 años), si bien para retiros tempranos convendría reducir la tasa de retiro (3%, 2,5%… o lo que sea según los cálculos indicados).
  • El tipo de inversión realizada determinará nuestra rentabilidad. Antiguamente se aconsejaba repartir el capital en determinadas proporciones de renta fija y variable según se aproximase uno a la edad de jubilación para reducir riesgos. Hoy por hoy en un horizonte de tipos de interés negativos la renta fija no parece una buena opción. Igualmente influye el criterio de si invertir en acciones, ETFs o roboadvisor. Un tema muy personal tratado en otros artículos.
  • Cuando hablamos de la tasa de retiro nos referimos a un porcentaje anual, si bien cabe considerar que las retiradas serían mensuales, lo que implicaría que el dinero seguiría invertido y por tanto rentando más tiempo que el previsto en los cálculos, lo que se traduce en una menor erosión del capital.
  • El impacto de la rentabilidad al inicio es determinante. Comenzar con unos malos años de rentabilidad puede truncar nuestro plan. El caso contrario puede suponer un gran impulso. Es por tanto que la flexibilidad en las retiradas, sobre todo la principio, resulta crucial.

Espero haberte ayudado a conocer y comprender mejor esta regla. Puedes dejar tus comentarios y dudas. Estaré encantado de ayudarte.

 


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