El ahorro

 

Ahorrar

 

¿Por qué ahorrar?

Lo primero que hay que aceptar es que cada persona es un mundo.

Algunos ahorran y hay poco que explicarles en este sentido.

Otros no guardan una.

Si eres de los que no ahorra.

O es más,

ni siquiera llegas a fin de mes…

Entonces considero que sí te van a venir bien algunas nociones sobre el ahorro.

Conviene ahorrar por varios motivos.

El primero para tener un dinero al que recurrir en caso de necesidad.

El segundo para que una vez tengamos ese colchón financiero,

tener una cantidad extra que podamos poner a trabajar,

con trabajar me refiero a invertir,

y nos genere aún más dinero.

¿Queda claro por qué ahorrar?

Primero para tener un dinero y no pasar apuros si vienen mal dadas.

Esto es lo que se denomina fondo de emergencia.

Segundo para ir generando un remanente creciente que nos genere aún más dinero.

Vamos, que ahorrando ganamos dos veces:

Tranquilidad e ingresos pasivos.

Vamos a ver cómo hacemos para ahorrar…

 

Págate a ti primero

¡Así, como te lo cuento!

Para ser consistente en el ahorro,

lo primero que vas a hacer cuando cobres,

es separar la parte que quieras ahorrar.

Si lo haces al revés,

es decir, cobras, gastas y lo que te sobre a final de mes lo ahorras…

Es mucho más complicado.

Y en cualquier caso seguro que ahorras mucho menos.

Te voy a explicar a continuación dos conocidas reglas sobre cómo ahorrar.

Son muy sencillas.

Tanto que lo mismo hasta te preguntas por qué no se te había ocurrido antes hacer algo así.

Te serán muy útiles.

Por supuesto puedes aplicarlas de manera literal,

o usarlas como referencia para desarrollar un sistema a tu gusto.

Estas son la regla del 10-30-60 y la regla del 20-30-50.

 

La regla del 10 30 60

La regla de ahorro del 10 30 60 consiste en dedicar:

  • El 10% de tus ingresos al ahorro.
  • Nunca más del 30% de tus ingresos al pago de deudas.
  • El 60% de tus ingresos para vivir.

De este modo con un sueldo de, por ejemplo, 1200 €/mes:

Retiraríamos un 10% tal cual cobremos que destinaríamos al ahorro.

Es decir, 120 € mensuales.

El siguiente 30% sería para pagar deudas.

O sea, 360 € al mes para afrontar todos nuestros gastos (hipoteca, letra del coche, compras a plazos…).

El 60% restante, que asciende a 720 €,

lo emplearíamos para nuestro sustento, facturas y ocio.

Por supuesto todo aquel dinero que no gastásemos podríamos (o deberíamos) añadirlo al ahorro de ese mes.

Si crees que tienes mayor capacidad de ahorro que un 10% mensual tal vez te resulte más adecuada la regla del 20 30 50.

 

La regla del 20 30 50

La regla de ahorro del 20 30 50 es un poco más exigente. Consiste en dedicar:

  • Un 20% de nuestros ingresos al ahorro.
  • Un 30% para gastos personales: Ropa, ocio, un viaje, un capricho, etc.
  • Un 50% para pagar todo tipo de gastos: cualquier tipo de deuda (hipoteca, coche…), alquiler, comunidad, servicios (luz, gas…), comida, formación.

Este sistema destina al ahorro un 20% de nuestros ingresos.

Empieza a ser una cantidad nada desdeñable.

Es por tanto un sistema más idóneo a partir de unos ingresos no muy ajustados.

Pondría a modo de referencia por encima de 1500 €/mes.

No obstante este criterio es muy subjetivo.

Si por ejemplo tienes un piso en propiedad ya pagado seguramente puedas ahorrar más con facilidad.

Insisto, considera cualquiera de estas reglas como una referencia.

Configura el modo de ahorro que mejor se adapte a ti.

¡Pero ahorra!

No es una orden.

Pero sí un muy buen consejo.

 

Ahorro más allá de los sistemas: un estilo de vida

Te seré sincero…

Si no estás realmente convencido de la conveniencia de ahorrar…

No te tomes la molestia en empezar.

Esto es cómo decidir apuntarse a inglés o al gimnasio después de comerse las uvas en Nochevieja.

Si no tienes un objetivo claro de por qué lo haces no servirá para nada.

Lo acabarás dejando.

No me malinterpretes.

No quiero desanimarte.

Todo lo contrario.

Pero tampoco quiero empujarte a hacer algo que no va contigo.

Aunque sea conveniente.

Con el ahorro partimos de una base.

Esto no va de ahorrar por ahorrar.

Tenemos un objetivo:

Mejorar nuestra calidad de vida futura.

¿Y para tener mejor vida cuándo sea mayor tengo que privarme ahora?

No lo creas.

La cuestión es plantearte si estás viviendo la vida que quieres…

O la que el sistema hace que creas que quieres.

Seguro que todos los meses tienes gastos superfluos.

Puedes eliminar muchos de ellos,

tal vez todos…

Sin que tu calidad de vida se resienta en absoluto.

¡Ten esto claro!

En ningún momento te estoy diciendo que dejes de disfrutar.

Sólo pretendo que te reorientes para…

Voy a decirlo así:

Disfrutes de una forma más eficiente.

¡Y se puede!

Vaya si se puede.

 

¿Cómo ahorrar sin perder calidad de vida?

 

– Analiza como gastas tu dinero
– Controla tus ingresos y gastos
– Reflexiona sobre cuáles son las mejores cosas de la vida (pista: son gratis)

 

Hay varios puntos que considero claves.

Uno sería tomar conciencia de cómo gastas el dinero.

¿Lo haces cómo tú quieres o cómo la sociedad quiere?

¿De verdad necesitas cambiar de coche o de móvil?

¿Realmente necesitas más ropa?

¿Merece la pena pagar más por el simple hecho de que sea de marca?

Otra cuestión importante es controlar los ingresos y los gastos

Haz una lista con tus gastos actuales y suma cuanto supone.

Seguro que habrá más de uno de los que podrás prescindir.

Tal vez tengas contratado un paquete de móvil + internet + tele que no aprovechas.

O seguros que no necesitas, o comisiones bancarias…

Es más, incluso en el supuesto de que quieras seguir manteniendo tus seguros…

Seguro que puede renegociar los importes.

No subestimes ningún gasto por pequeño que sea.

Al final un poco de aquí y otro poco de allá acaba suponiendo un gran importe a fin de año.

Para realizar esta tarea con comodidad es aconsejable el uso de una hoja de cálculo.

Puedes hacerla gratuitamente con Google Sheets.

También hay aplicaciones para móviles gratuitas, como Fintonic o Money Pro.

Yo lo hago con una hoja de cálculo.

Tampoco tengo una economía tan complicada.

Por último tal vez lo más importante.

En esta vida las mejores cosas son gratis o casi gratis.

Disfrutar de la familia, amigos, hacer deporte, etc.

Son actividades que no tienen por qué conllevar un gran gasto.

O si se gasta no tiene por qué ser excesivo.

Las comidas con la familia, con amigos…

Yo por lo menos es lo que más disfruto.

Son las que se quedan en la memoria.

¿En tu caso no?

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